sábado, junio 24, 2006

Para que los ausentes no falten, acérquese

El viernes fue un buen viernes, de esos que hay pocos y son raros. No me perdí, aunque nunca había ido yo hasta la UAM Iztapalapa. Tampoco perdí, porque me llevé el tercer lugar en el concurso de creación del VII CECIL 2006, aunque en el diploma dice “segundo lugar” y a mí me sabe como si me hubiera llevado dos premios juntos. Algún día el pequeño cuento de La cena se publicará bajo su nombre definitivo, Parras o la sonrisa, y será muy famoso y hará llorar a las muchachas lindas. Pero por el momento se plantó, y ganó un lugar que su autor, el que esto escribe, ni siquiera había considerado. Los pequeños son afortunados, y a pesar de haberse enviado al cinco para la media noche del último día de la convocatoria, se coló hasta el final, y quedó entre los primeros. Y hasta allá fui yo a recogerlo, y a recoger los libros que se había ganado. Lo festejé con vino blanco, cervezas, sopas Maruchan y agua de limón, y se mojaron un poco él y los libros que ganó porque estaba lloviendo, y yo sin mochila porque no esperaba volver a casa con las manos llenas. (Pero en la premiación nos encontramos a Edgar Rivas, el mismísimo director de Registro y artífice de las sopas Maruchan, y de lo que aquí hayamos omitido él podrá dar cuenta cabal).
Ahora, una foto de mi boda.
Bien, amigo lector, ya nos dimos cuenta que sí estás poniendo atención. Ahora sí, una foto del diploma y de los libros que ganó el cuento y que recogí yo, aquel vienes que fue un buen viernes, de esos que hay pocos y son raros.

14 comentarios:

Fairest Creature dijo...

¡¡¡FELICIDADES!!! Y tú que te estabas quejando... ya con la experiencia adquirida deberás saber que concurso al que entras, es concurso del que sacas algo. Qué chido, y qué bueno que le entraste. Lo único malo de todo es que no fuiste para hacer a un lado tanta chiva para tomar las fotos de tu boda, aunque veo que conservas en buen estado tu taza de oso panzón.
¿En qué consistió el premio? ¿Qué títulos son? No veo, no veo, que alguien me expliqueeeeeee, me voy a morirrrrrr. Explícame, dime, ándale, dime. Ash.

Del nahual divino... dijo...

Muchas felicidades, esperemos poder leer pronto al pequeño gnadaor

Fairest Creature dijo...

Olvidé decirte algo:
ESE CUENTO, EN MI BANDEJA DE ENTRADA, AHORA.
AAANDA, ¿SÍ?

Mario dijo...

Afortunadamente, para ti el talento no es raro ni poco. Felicidades hermano. Y me uno a la petición de Diana. ¡Ahora!

Aldo Iván Espinosa dijo...

Gracias por sus palabras, señores y señorita, ¡se los agradezco infinitamente! Cuando la publicación sea pública -¿eso fue un pleonasmo?- se los haré saber con mucho gusto.

Las fotos de mi boda, esas se las debo. Para un día en que no esté lloviendo.

Gracias, de veras gracias por venir.

Héctor Pérez Guido dijo...

Hombre! Carajo! Mi muy estimado Don Aldo Iván: Gracias por participarnos de su éxito con esa bonita narrativa tan sencilla y suave. Mi hermano, no se merece usted menos. Al contrario. Ya van dos de ¿cuántos? No me importa, ya van dos. Eso nos va avisando que ahí viene la grande (en el buen sentido, ya te conozco).
Siguete yendo a recoger premios en la pendeja, ya viste que es el único requisito para usted para salir premiado.
Un abrazo carnalito. Sabes que se te quiere y respeta.

Anónimo dijo...

Pues si hará llorar a las muchachas lindas segurito me va a hacer llorar a mi. A ver si nos vemos para que me lo cuentes y me veas llorar.
Chau.

Anónimo dijo...

Justo el día que terminabas de escribir tú cuento, te interrumpí el msn...Me da muchísimo gusto que hayas recibido un premio, neta, eres bueno escribiendo. ¡Tenías que haberlo dicho antes, para festejarlo en Mediaciones!

Mil felicidades jefe. TQM.

Besos,

Daniela

Aldo Iván Espinosa dijo...

Pásele a lo barrido, mi estimado Pérez Guido. Sí, quizá el truco esté en ir en la pendeja para que la sorpresa sea mayúscula.

Así es, Dani, ¡tú me viste sufrir esa noche! Pero al final todo salió mejor.

Gracias a los dos por venir a visitar. A ver si se les hace costumbre.

Ahh y, anónima, primero preséntate, ¿no? ¿O acaso eres anónimo? Gulp....

Anónimo dijo...

Escribiendo cuentos, haciendo negocios, haciendo país ("Hagamos país"), eres de talento largo y sin fin.

FELICIDADES

Desde la Estación Espacial MIR.

Su socio.

Aldo Iván Espinosa dijo...

¡Pero mira nada más quién pasó a visitar! Gracias, carnal, por tus comentarios. Pues ya ves, se hace lo que se puede, aunque ya sabes que ni tú ni yo escatimamos en gastos.
(A ver si ya comentas más seguido, ¿eh?).

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Bueno, bueno. Esto ya parece fiesta: a la mayoría los conozco y a algunos jamás los he visto.
Esto me recuerda a la fiesta que alguna vez organizó Asael en su casa. Invitó a diez personas, y terminó con más de treinta, entre ellos un compañero ciego de la facultad, que literalmente jamás lo había visto, pero que lo felicitó calurosamente.

Caray, qué gusto me da verlos a todos ustedes por acá. De veras.

Anónimo dijo...

¿De casualidad no asistió también Manaut al cumpleaños de Asael?

MIR

Aldo Iván Espinosa dijo...

Jajajajaja! No, eso ya hubiera sido el colmo. Algún día contaré esa historia en este blog, y los lectores sabrán que las pesadillas, algunas, pueden volverse realidad.

Pero estamos celebrando, no mencionemos a ese tipo de gente...

tete chan dijo...

Congratulations!!! Don Ivan